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El Rol de los Profesores en la Calidad de la Educación
Por Paulina García H
Aquellos países que han centrado sus recursos y políticas educativas en el desarrollo y apoyo continuo a los profesores, han demostrado que ha sido una muy efectiva medida para mejorar la calidad de la educación.
Lograr políticas educativas efectivas es el gran desafío de todos los países del mundo. Sin una educación de calidad no es posible el crecimiento económico, social, cultural y tecnológico de un país, y un factor trascendental para la construcción de sociedades más justas y equitativas, con mayor igualdad de oportunidades, desarrollo profesional y mejores empleos. Cabe recordar la conocida frase de Nelson Mandela el año 2003:
“La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”.
Sin embargo , en los últimos años, Chile no ha logrado implementar efectivas políticas públicas en relación a la calidad de la educación. Los resultados más bajos de nuestra historia en las últimas pruebas de rendición académica como el SIMCE o la PAES , dan cuenta de ello.
Junto a ello durante los últimos años hemos visto los índices más altos de deserción escolar, perdida de clases, inasistencias graves y niños sin matrícula a través del sistema SAES. Las razones de esta preocupante realidad educativa en nuestro país se centran en políticas públicas que no han tenido éxito y muchas veces, falta de ellas.
Sin embargo , sí podemos encontrar algunas iniciativas en otros países del mundo que han logrado mejorar la calidad del sistema educativo. Entre ellas están la reducción de la cantidad de alumnos por aula y el incremento en el gasto por estudiante. Estados Unidos aumentó en un 73% este gasto entre los años 1980 y 2005. Ese país también creó escuelas más pequeñas para que funcionaran fuera del sistema público. Por su parte Nueva Zelanda, buscó descentralizar las escuelas públicas dándoles mayor autonomía. A pesar de que todas estas medidas lograron mejoras en su sistema educativo, no fueron suficientes como para obtener variaciones significativas.
“El maestro es el corazón del sistema educativo”
La evidencia a nivel mundial ha demostrado avances relevantes en la calidad de la educación, no tanto por el monto de los recursos invertidos, sino por el adecuado uso de ellos, es decir, cómo y dónde son empleados estos recursos. Los sistemas educativos más exitosos del mundo han centrado la calidad de la enseñanza a través del desarrollo y apoyo continuo a los profesores. Singapur, Finlandia, Japón, Corea del Sur y Canadá han demostrado que invirtiendo recursos en buscar y capacitar a los docentes se logran mejoras significativas en el rendimiento de los estudiantes y en la calidad de la educación. El reconocido informe McKinsey sobre las estrategias que han usado en los sistemas educativos más exitosos del mundo afirmó que «La calidad del sistema educativo no puede ser mejor que la calidad de sus docentes».
Es un hecho que el rol del maestro no es sustituible ni comparable con los recursos invertidos solo en infraestructura, tecnología o materiales. Algunos de los principales mecanismos que se han implementado para asegurar este objetivo son promover una adecuada selección, formación inicial y sistemas de evaluación. Así también ofrecerles buenas condiciones de trabajo, recursos adecuados en el aula, apoyo administrativo y comunidades de aprendizaje donde puedan compartir prácticas, colaborar en proyectos y apoyarse mutuamente en su desarrollo profesional. Otro recurso positivo se refiere a los incentivos como bonos, becas para estudios avanzados y premios por excelencia en la enseñanza. Por último y no menos importante, es capacitarlos y brindarles la tecnología necesaria.
Sidney Hook, uno de los filósofos más destacados por su contribución a la filosofía de la educación decía que:
“Todo el que recuerda su propia formación, recuerda a sus maestros y no los métodos o técnicas de su aprendizaje escolar”
Vivimos en un mundo cada vez más interconectado, lo que implica que las preguntas que nos preocupan en Chile, también inquietan al resto del mundo. Por ello la experiencia de países que han avanzado en sus soluciones es un camino que sin duda nos permitirá avanzar hacia una necesaria y verdadera reactivación educativa.
Si se quiere mejorar la educación en Chile, hay que devolverle al profesor su rol de maestro, educador y formador de personas. La disposición de los profesores a asumir los cambios que imponen los tiempos no es menos importante que la necesidad de restituir el respeto y dignidad a la figura del profesor.



